La mentoplastia, también conocida como cirugía del mentón, es un procedimiento destinado a mejorar la forma y la proyección del mentón, buscando un equilibrio armónico con el resto del rostro.
Se trata de una intervención indicada tanto en casos de mentón retruído o poco proyectado, como en situaciones de mentón excesivamente prominente o con alteraciones en su forma.
Mediante esta cirugía es posible avanzar, retroceder, alargar, acortar o remodelar el mentón, consiguiendo una mejor proporción facial y reforzando el perfil. Para ello se emplean diferentes técnicas, que pueden incluir el uso de prótesis de silicona, osteotomías (movimiento del hueso) u otras maniobras de remodelado adaptadas a cada paciente.
La mentoplastia no solo tiene un impacto estético, sino también psicológico, ya que un mentón proporcionado aporta mayor armonía facial, confianza y seguridad personal.
La mentoplastia es una cirugía que suele realizarse con anestesia local y sedación, aunque en algunos casos puede emplearse anestesia general. La duración media de la intervención es de 1 a 2 horas, dependiendo de la técnica empleada.
Existen diferentes abordajes según las necesidades de cada paciente:
Las incisiones se realizan en zonas discretas (generalmente dentro de la boca o bajo el mentón), lo que permite cicatrices prácticamente invisibles.
Los resultados de la mentoplastia son visibles de forma inmediata tras la cirugía, aunque el aspecto definitivo se aprecia conforme desciende la inflamación en las semanas posteriores.
La recuperación de una mentoplastia es generalmente rápida y bien tolerada:
Los resultados definitivos suelen apreciarse a los 2–3 meses, cuando los tejidos se han asentado por completo.
Está indicada en pacientes con mentón retraído o poco proyectado, con un mentón excesivamente prominente o con alteraciones en su forma que afectan al equilibrio facial.
No. Las incisiones suelen realizarse dentro de la boca o bajo el mentón, por lo que las cicatrices son prácticamente imperceptibles.
No. Dependiendo del paciente, puede realizarse mediante prótesis de mentón o con osteotomías (movimiento del hueso). También existen casos de masculinización mandibular con implantes específicos.
No suele serlo. Puede haber molestias leves o sensación de tirantez, que se controlan fácilmente con medicación habitual.
La mayoría de los pacientes retoma sus actividades cotidianas en 7–10 días, y la actividad física a partir de 3–4 semanas.